El burnout (agotamiento emocional y mental) no solo afecta la productividad: expertos advierten que el agotamiento laboral prolongado puede alterar la personalidad temporalmente, cambiando el ánimo, la curiosidad y la forma de relacionarse con otros.
15/01/2026 9:46
Escuchar esta nota
El síndrome de burnout o agotamiento laboral puede modificar la personalidad antes de que el rendimiento en el trabajo se vea afectado. Según el psicólogo Mark Travers, la sobrecarga sostenida genera cambios en la regulación emocional, la motivación y los vínculos sociales, extendiéndose al ámbito personal de manera silenciosa.
Aunque una persona parezca cumplir con sus tareas, el agotamiento provoca transformaciones temporales en su comportamiento. Travers explica que estas señales suelen confundirse con rasgos individuales, pero reflejan un sistema nervioso agotado:
Irritabilidad constante: pequeñas molestias se perciben como grandes problemas. El estrés crónico reduce la capacidad de controlar impulsos y, primero, afecta a familiares y amigos antes que al trabajo.
Aplanamiento emocional: disminuye la capacidad de disfrutar momentos positivos y de reaccionar ante situaciones negativas. Puede parecer madurez, pero es un mecanismo de defensa frente al exceso de estrés.
Reducción de curiosidad y creatividad: el cerebro prioriza la eficiencia y la supervivencia sobre la exploración y la innovación. Actividades antes placenteras dejan de generar interés.
Retraimiento social: interactuar con otros se vuelve agotador, provocando aislamiento. Este cambio puede confundirse con introversión, retrasando la detección del problema.
Travers aclara que estos cambios son reversibles si se establecen límites, se recupera la autonomía emocional y se retoman actividades significativas. Reconocer el agotamiento como un fenómeno temporal y no un fallo personal es el primer paso para recuperar la motivación, la curiosidad y la conexión social.
Mira la programación en Red Uno Play
09:30
12:00
12:25
14:00
15:00
16:30
09:30
12:00
12:25
14:00
15:00
16:30
